CARTA A UN AMOR OBLIGADO

Te debo unas palabras. Y a mí también. Necesito decir que lo siento. Lo siento porque estuve mal, porque me obligué a creer que si te obligaba a quedarte era lo mejor para los dos. Lamento haber convertido nuestra historia en un infierno. Los escándalos en la calle, los insultos, las llamadas obsesivas, el llanto descontrolado y las cosas que rompí, eran el resultado del poco amor propio que me tenía. Me esforcé tanto en creer que solo a través de ti encontraría felicidad, que sin darme cuenta, yo misma ayudé a construir mi camino de desdicha.

Lo siento por haber pretendido que me quisieras cuando ni yo me quería. Tú no fuiste el único en causarme daño, también tuve parte en eso, y por ello me disculpo, no solo contigo, sino conmigo.

Las respuestas llegan cuando dejas de hacer las preguntas incorrectas. Dejé de preguntarme qué me faltaba para que me quisieras, o qué era lo que tanto deseabas en una mujer para hacerlo, para ser esa mujer que buscabas. Dejé de cuestionarme, dejé de verte como la única salida, dejé de autoproclamarme como la única mujer que iba a hacerte feliz porque tú eras supuestamente el único hombre que iba a hacerme feliz.

El amor no era eso…

Estaba tan equivocada, que hice de nuestros últimos días juntos un martirio. Ahora lo sé. Ahora sé que sí me querías, pero no podías llenar cada casilla de exigencia de mi parte. Me querías, pero no del mismo modo que con tanta urgencia te suplicaba. No podía obligarte, no podía obligarme. Pero lo hice. Nos obligué a vivir una mentira.

Lo siento. Lo siento por no haber entendido que el amor no es exigencia sino voluntad, que el amor no demanda ni encarcela. El amor es transparente, y jamás, de ningún modo, debería ser esas aguas turbulentas y sucias que nadé para tenerte conmigo.

No quiero hablar de tus errores, sabes bien lo que hiciste, tampoco quiero escuchar que me pidas perdón, porque aunque sí me hiciste daño, también yo me lo hice al intentar reparar lo que por tantas veces rompimos.

Quiero decirte que lo siento, que siento haberte tenido a mi lado cuando desde hace mucho ya te querías ir. Quiero decirte que ya no debes preocuparte, que esta será la última vez que hablo de lo nuestro, y lo hago para cerrar este ciclo, solo eso.

Adiós.

Acerca de Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

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