CARTA A UN AMOR QUE FUE CORRESPONDIDO

Hola,

Al igual que a ti, esta carta me sorprende. Escribirla quizás signifique un error, o tal vez no lo es. He estado pensando en cómo el tiempo me fue consumiendo y en cómo dejé que lo hiciera sin resistirme a su infame posesión. He cambiado mucho, incluso más de lo que puedo aceptar. Si me vieses ahora mismo, reconocería en tu rostro el desconocimiento total porque yo también me desconozco. Cuando el tiempo todavía era mi aliado, nunca pensé lo suficiente en el futuro. El futuro para mí era un mito, un mito de esos que se cuentan para asustar a las personas en intentos vanos de enderezar sus caminos. Ojalá lo hubiese entendido entonces. Ojalá hubiese previsto que nuestros caminos ya no se iban a encontrar de nuevo, y que todo, absolutamente todo, sería nuestra culpa.

Lee carta a un amor real

Pensé que si era un amor real, la vida irremediablemente nos iba a unir. Pensé que ambos necesitábamos encontrar nuestros propios caminos, realizarnos de manera independiente, buscar aprendizajes lejos el uno del otro, y que después, por arte de magia, o por obra milagrosa, estaríamos juntos. Y qué ingenua fui. El destino no se dibuja así. Ni siquiera sé si existe el destino; creo que entre los dos, utilizamos nuestro libre albedrío para separarnos. Definitivamente esa es la respuesta, nos separamos por decisión propia, por idiotas.

¿A quién le dedicarías esta carta?

Me amaste, lo sé, y tu amor fue correspondido porque te amé con el desespero y con la ilusión de un corazón que ya quiere vivir su vida junto al otro. Y fue ese mismo desespero el que me hizo creer que íbamos muy rápido, que debíamos pensar con cabeza fría, que teníamos tiempo de sobra, y que todavía a cada uno nos hacía falta resolver nuestras individualidades. Triste error.

Lee Carta a un amor que no va a regresar

Un amor no tiene que ser eterno, un amor debe ser infinito, donde no exista el tiempo, ni el espacio, solo dos almas, dos cuerpos fusionándose en absoluta armonía para experimentar lo que puede ser el más alocado sentimiento de toda la existencia. Eso era todo, eso debí haber entendido, pero me creí superior al amor mismo. Debí aferrarme a ti, a lo que me ofrecías sin importar que nuestra infinidad terminara pronto o no, porque en el amor no se trata de un cuánto, sino de un qué: qué sentí, qué viví, qué era, y no cuánto sentí, cuánto viví, cuánto era.

¿Tú qué responderías?

Escribirte puede ser una osadía, un último acto de frágil rebelión. Probablemente, todavía no entiendas a dónde quiero llegar con esto, y siendo justa, yo tampoco lo sé. De pronto, en medio de mis cavilaciones nocturnas, supe que te había perdido por una estupidez, y algo, en lo profundo, me dolió a pesar del tiempo que no te he visto. Estuve tan inmersa en mí misma, que olvidé que a veces uno va por lo que quiere y no se sienta a esperar que estallen fuegos artificiales mientras la otra persona llega rodeada por un camino de flores brillantes porque esa fantasía nunca se hace realidad.

Lee Carta a un amor del pasado

Tú nunca regresaste por mí, y yo tampoco fui por ti. Dejamos que los días sucedieran sin buscarnos, y el amor, aunque presente siempre, perdió la esperanza en nosotros. Y hoy, cuando toda oportunidad se perdió para mí, me quiero despedir definitivamente. Sí te correspondí, sí te amé, pero no entendí mis sentimientos, y los escondí en un lugar tan hondo, que cuando por fin me atreví a sacarlos de allí, explotaron en mi contra y se convirtieron en dolor terrible.

Ojalás entiendas el por qué no estamos juntos, porque a mí todavía me cuesta hacerlo.

Acerca de Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

Un comentario

  1. Pingback: A MI TRISTEZA - Jarhat Pacheco

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