EL DOLOR DE UN AMOR FALLIDO


El dolor de un amor fallido, es incapacitante. Una cree que no hay remedio, que no hay forma de estar bien, de tener una vida nueva. Tratas de no pensar para no llorar porque sentirse incapaz de seguir adelante es violentamente cruel. Comienzas a sentirte patética, idiota y débil. Tapas tus oídos, te niegas a escuchar otras cosas que no sean tus lágrimas cayendo sobre esa carta que no te atreves a escribir. Escribes, rompes la carta. Llamas, cuelgas. No tiene caso, crees que no mereces que te quieran.
El dolor de un amor fallido, te doblega, te ata, te minimiza.

Herida, pero con vida.


¿Acabó toda posibilidad de estar bien?
¿No volverás a amar con tal intensidad?
¿No hay vida después de esa persona?

Pero sí te recuperas. Poco a poco comienzas a respirar con la certeza de que vale la pena hacerlo, de que no hay manera de que te mueras de amor. Derrumbarse por un amor que se fue está bien, quedarse en ruinas, no.

Entonces te levantas. No inmediatamente, primero buscas esas partes de ti que se rompieron, luego te coses con voluntad, con decisión. Desde lejos puedes parecer la misma persona, pero no lo eres. Has cambiado, por dentro, eres otra, alguien que fue herida y reconstruida por sí misma. Entonces ahora sí te levantas. Eres la misma pero no lo eres, has evolucionado para convertirte en una guerrera que lo sobrevivió.

Y aprendes. Que fallen otros amores, pero no el que te debes tener a ti misma.

Acerca de Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

Un comentario

  1. Pingback: YA NO ACELERAS NI DESTROZAS NADA EN MÍ - Jarhat Pacheco

No olvides comentar...

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.