LO QUE ESPERO DE MÍ PARA EL NUEVO AÑO

¿Qué es lo que espero de mí para el nuevo año? Esa es la pregunta que me ha invadido los últimos días al hacer un análisis de lo que fue este año para mi vida.

Si hago un recuento, no sabría con exactitud decir qué tal fue. Siento que muchas cosas no salieron como esperaba, pero también recibí muchas otras bonitas. Pero en definitiva, no fue todo lo bueno que me hubiese gustado que fuera. Y no todo lo acepté de la mejor manera. Muchas veces me derrumbé, y aunque en ocasiones fui fuerte, en otras no. Sé que es natural sentir las cosas que duelen, pero debo trabajar en mis emociones.

Así que en serio me he tomado la tarea de pensar en qué es lo que espero de mí. Es decir, no en lo que espero de la vida o del mundo, sino de mí, de mi mente, de mi capacidad de recibir lo que llega o de soltar lo que se va.

Entonces haré una lista, quizás algo se me escape, quizás algo de lo que anote no funcione, pero intentaré acercarme lo más que pueda a la realidad.


¿Qué es lo que espero de mí para el nuevo año? 

  1. Necesito aprender que todo lo negativo que me ocurre no tiene que ver conmigo. Es decir, tengo que dejar de culparme a mí. No es por falta de talento, o porque no tengo las capacidades, o porque no fui hecha para determinada cosa. Simplemente, hay ocasiones en que lo que te rodea no sincroniza con tus tiempos o tus ideales.
  • Debo seguir creyendo en mis talentos y en mis capacidades. No puedo permitir que alguien me diga que no puedo lograr mis sueños. Y mucho menos debo permitir que una palabra o una negativa me haga dudar de mi talento y de mis capacidades.  
  • No olvidar que soy mi ideal de mujer. No necesito que alguien me diga si estoy bien o no como mujer. Soy mujer. Punto. Mi papel como mujer no lo determina nadie, sino yo misma. Ni mi físico ni mis palabras ni mis acciones me hacen más o menos mujer.

Oportunidades…

  • Ser más empática y neutral con las vivencias y talentos de los demás. Es decir, no juzgar, aceptar, comprender que nadie tiene que ser como yo, y mucho menos debe vivir como yo o hacer las cosas como yo.
  • Darme la oportunidad de abrir las puertas a lo desconocido. Esto es complejo. Para mí no es fácil darle la oportunidad a lo que no conozco. Prefiero el confort de lo que conocido, pero me he dado cuenta que detrás de esa puerta que cierro, se esconden verdaderas maravillas.
  • Seguir creyendo en un mundo en el que el amor sea amor sin restricciones. Y luchar, dar mi voz para que se extienda entre las personas que me conocen que aquí, en mi corazón, en mi mente, no existen barreras ni hay lugar para prejuicios sin sentido.
  • Restarle importancia a las personas que no creen en el arte ni en el amor que le profeso a las letras. Esto va para las personas que minimizan todo lo que he luchado y que por ello muchas veces he dudado si es este mi verdadero camino. Quiero restarle importancia a los comentarios que no me aporten fuerza ni me ayuden a volar sobre estos pies.
  • Y finalmente, quiero perderle el miedo a mi miedo de tomar decisiones. Está bien tener miedo, no debo sentirme menos o una débil solo por temer dar primeros pasos o por temer cerrar ciclos. Está bien tener miedo, lo repito. Está bien no saber qué decisión tomar. No tengo que forzarme a tomar decisiones a la primera. Está bien si lo quiero pensar porque al final se trata de mi vida y de lo que quiero para mí.

Acerca de Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

Un comentario

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