TE AMO, PERO ME TEMO A MÍ

Te quiero cuidar tanto que no abandono el miedo

de que un día no entiendas mis indecisiones.

Me da miedo que por mi afán de amarte con cautela,

intentando no dañarte con los monstruos

que habitan en mi cabeza,

tú te conviertas en uno de ellos.

Te amo, pero me temo a mí.

Me temo porque amarte me hace incontrolable

y no sé si es eso lo que quieres ni lo que quiero de mí.

No sé si me prefieres en calma como cuando duermo sin pesadillas

o en tormenta como cuando despierto aterrorizada creyendo

que ha llegado el fin del mundo.

No sé si me prefiero tranquila creyendo que no estoy enferma,

o con la certeza e intranquilidad de saberme enferma.

No es lo mismo, ya lo ves.

No he sido tu paz. Debería serlo, pero no sé cómo.

No he sido tu refugio. Debería serlo, pero no sé cómo.

Tengo miedo de romperte y de que el corazón te quede a medio vivir.

Tengo miedo de romperme y de que mi corazón no se rehaga.

Te amo, y te cuido de mí, pero tengo tanto miedo,

que entre miedo y miedo, soy consciente de que te voy perdiendo.

Aunque perderte sea también perderme más a mí que a ti.

Acerca de Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

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