TRES POEMAS DE AMOR DE PIEDAD BONNETT

Piedad Bonnett fue quizás mi mejor descubrimiento de este año. La conocí leyendo la novela «El prestigio de la belleza» (leer mi opinión aquí), y desde ese momento se despertó mi curiosidad por conocer toda su obra literaria. Leí algunos de sus poemas en Google, y en definitiva, necesitaba leer mucho más. Así fue como me di la valiosa oportunidad de leer «Poesía reunida» (leer mi opinión aquí) en una preciosa edición pasta dura publicada por el sello editorial Lumen.

Como antes ya les había publicado mi opinión de los dos libros en mención, esta vez quise compartirles tres poemas de amor de Piedad Bonnett que me dejaron sin respiración. Les cuento que escoger tres no fue una tarea sencilla, pero no les comparto más porque solo quiero dejarles una probadita de su poesía.



*

Canción

Nunca fue tan hermosa la mentira
como en tu boca, en medio
de pequeñas verdades banales
que eran todo
tu mundo que yo amaba,
mentira desprendida
sin afanes, cayendo
como lluvia
sobre la oscura tierra desolada.
Nunca tan dulce fue la mentirosa
palabra enamorada apenas dicha,
ni tan altos los sueños
ni tan fiero
el fuego esplendoroso que sembrara.
Nunca, tampoco,
tanto dolor se amotinó de golpe,
ni tan herida estuvo la esperanza.

*

Ahora

Porque ahora paso mi mano sobre el envés de las hojas y sé leer
[su alfabeto
y si cierro los ojos oigo correr un río y es tu voz que despierta

porque mi cuerpo comienza ahora en ti y acaba más allá de la lluvia
donde alcanzan tus brazos y el miedo acuartelado no vigila

y sé llamar las cosas
de modo que éstas salten se desnuden
y todo sea reciente
para mis ojos que aman en tus ojos

porque en mi llanto crecen plantas carnívoras
y mi sangre palpita como una iguana abierta

porque ahora mi cuerpo recupera sus partes
y nace una piel nueva que derrota el verano

porque me has hecho respirar




*

Ya no el dolor sino la certidumbre

Ahora,
apenas si el recuerdo,
no del amor,
sino de aquella forma en que te amaba.

Ahora,
ya no el dolor sino la certidumbre
de la dolida forma en que dolías,

del vacío iracundo y de la pena
de la roma cortada.

Ahora
la sed, no de tu lengua
sino de aquel deseo de tu lengua,

la sed, no del oasis de tus ojos
sino de aquellas lágrimas caídas

sobre el desierto gris que me esperaba.

Acerca de Jarhat Pacheco

Joven escritora colombiana.

Un comentario

  1. Pingback: POESÍA PARA GATOS POR DARÍO JARAMILLO AGUDELO - Jarhat Pacheco

No olvides comentar...

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.